| Revista Enter. Bogotá. Febrero 15 de 2005 Celulares con cámara: ¿amenaza a la privacidad?
Aunque algunos países los han prohibido, los celulares con cámara aumentan en popularidad; se calcula que en el 2005 se venderán 159 millones.
En la madrugada del 21 de abril del año pasado, mientras luchaba por salir del estado de coma causado por una sobredosis de cocaína que casi lo mata, Diego Armando Maradona recibió en su habitación una visita inesperada. Se trataba de uno de los asistentes médicos de turno de la clínica Suizo Argentina, lugar de reclusión del astro, quien entraba a la habitación con el pretexto de revisar el respirador que lo mantenía vivo.
Pensando que nadie vigilaba, el enfermero sacó del bolsillo un teléfono celular dotado de cámara fotográfica y capturó varias imágenes del ex futbolista inconsciente, sin saber que era observado a través de una videocámara de seguridad instalada para monitorear al paciente. El joven fue detenido cuando pretendía salir del hospital y su celular fue confiscado.
Aunque inquietante, el de Maradona no era el primer caso de alguien que aprovechaba la relativa discreción de las cámaras de los teléfonos celulares para tomar, sin autorización, fotos de alguien para luego distribuirlas o publicarlas en algún medio de comunicación.
De hecho, varios casos se habían registrado ya en Australia, donde las oficinas de turismo prohibieron el uso de teléfonos celulares con cámaras en algunas playas (especialmente en las nudistas), pues los usuarios tomaban fotos de mujeres que se asoleaban en top-less para luego ponerlas en sus sitios web.
En Irak, las fuerzas estadounidenses empezaron a penalizar el uso de dichos dispositivos en las cárceles que administran, para evitar casos como el de la infante de marina Lynndie England, quien fotografió a varios prisioneros iraquíes mientras eran abusados y torturados por sus vigilantes.
En Arabia Saudita, el jeque Abdulaziz al Sheij, máxima autoridad musulmana del país, prohibió abiertamente el uso de dichos teléfonos luego de que se descubriera que eran utilizados para fotografías las caras de las muchachas sin su velo.
Por su parte, el Gobierno de Estados Unidos autorizó el año pasado una reforma al Acta de Protección contra el Video Voyerismo, una ley que castiga con cárcel y 100.000 dólares de multa a quienes sean capturados tomando fotos de personas en lugares privados y sin autorización. La reforma permitió la inclusión de teléfonos móviles dotados de cámara como dispositivos que permiten tomar las imágenes ofensivas, lo que ha sido interpretado por varias oficinas públicas y privadas como un permiso especial para controlar el acceso de dichos aparatos sin violar las libertades individuales de sus visitantes.
Una labor difícil
A pesar de las prohibiciones, los teléfonos con cámara digital se imponen entre los consumidores. De hecho, la firma de investigación de mercados Gartner (www.gartner.com), estima que en el 2005 se venderán en todo el mundo unos 159 millones de celulares con cámara (104 por ciento más que el año pasado).
Previendo la tormenta que se avecinaba, Privacy International (www.privacyinternational.org), una entidad dedicada a la defensa de la privacidad, cursó ante el congreso de Estados Unidos una solicitud según la cual los fabricantes de los dispositivos de la discordia deben colocar en sus aparatos alguna señal sonora que avise cuando la cámara está capturando una imagen.
Según un comunicado emitido por la entidad, el mal uso de los celulares con cámara es un desafío a la privacidad, y los fabricantes tienen una gran parte de la responsabilidad, por lo que deben buscar formas de hacer la tecnología más segura para todos.
Según Yolandé Pineda, directora de comunicaciones de Nokia para América Latina (Nokia fue una de las primera compañías en incluir cámaras digitales en sus teléfonos), los celulares no son una amenaza a la privacidad; “al menos, no más que una cámara digital. Todo está en la ética de uso de los aparatos, y no en los dispositivos en sí”.
De cualquier forma, los usuarios de estos equipos parecen estar cada vez menos dispuestos a dejar de tomar todo tipo de fotos. De hecho, se trata de una tendencia tan poderosa que algunos diarios sensacionalistas estadounidenses e ingleses piden a sus lectores que les remitan fotos de famosos o de sucesos con los que se topan en la calle.
De hecho, el diario holandés De Telegraaf publicó en noviembre una foto de primera página tomada por un transeúnte con su celular, en la que se veía el cadáver del director de cine Theo Van Gogh, que había sido asesinado minutos antes a puñaladas.
De otro lado, en Internet pululan los clubes de aficionados a la fotografía celular que construyen sus propios sitios web, conocidos como moblogs, para intercambiar fotos y crear grandes álbumes.
En Colombia, según Álvaro Ramírez Bonilla, abogado especialista en tecnología, el problema no despierta mucha preocupación porque la cantidad de personas que usan celulares dotados de cámara es poca. “Aunque no son raros los casos de personas que publican fotos comprometedoras de otras, especialmente por venganza –sostiene-, se trata de un acto que no es considerado un delito”.
Como afirma Ramírez, las únicas imágenes que pueden catalogarse como delictivas son las que se relacionan con pornografía infantil. No obstante, si una persona siente que ha sido agredida o que su buen nombre e imagen se han visto afectados por la publicación de una fotografía suya, pueden dar inicio a un proceso de tutela o a una demanda para detener o restituir el daño.
Aún así, la estrategia de combatir el uso de celulares con cámara puede ser complicada de adoptar, especialmente si se tiene en cuenta que, según Gartner, las cámaras y los videos serán algo normal en la mitad de los celulares para el 2008.
Teléfonos con cámara disponibles en Colombia
Los siguientes son algunos de los teléfonos celulares con cámara digital incluida que venden los operadores de telefonía celular en el país.
- Sony Ericsson P800. También ofrece tecnología de conexión inalámbrica Bluetooth. Vale entre 1’500.000 y 1’700.000 pesos y es comercializado por Ola.
- Samsung Rotacam. La cámara está montada sobre una especie de eje que le permite al usuario rotar el lente 180 grados, de manera que puede fotografiarse él mismo mientras ve la pantalla para mejorar el encuadre. Vale entre un millón y 1’200.000 pesos y puede activarse en Ola y Comcel.
- Siemens S55. Aunque no tiene cámara integrada, se le puede adaptar una con flash. Vale entre 150.000 y 350.000 pesos y se puede activar en Ola y Comcel.
- Motorola V300. Incluye herramientas de conexión inalámbrica Bluetooth. Vale entre 300.000 y 650.000 pesos y puede activarse en Comcel.
- Samsung TWIST SCH-A605. La cámara está montada en un eje que le permite rotar 360 grados. Incluye Bluetooth, vale entre 600.000 y 800.000 pesos y se puede activar en Bellsouth.
- Nokia 7250 i. Incluye Bluetooth y juegos. Vale entre 800.000 y un millón de pesos y puede activarse en Ola.
- Motorola T32. Se le puede adaptar una cámara, cuenta con opciones de WAP y vale entre 250.000 y 450.000 pesos. Se puede activar en Bellsouth.
- Nokia 7610. Tiene una de las cámaras con mayor definición entre los celulares, tarjeta de memoria de 64 MB y tecnología Bluetooth. Vale entre 600.000 y 1’200.000 pesos y se puede activar en Comcel.
- Siemens M56. El teléfono del escorpión no cuenta con cámara integrada, pero se le puede adaptar una con flash. El teléfono vale entre 200.000 y 400.000 pesos y se puede activar en Comcel y Ola.
- Sony Ericsson Z600. Cuenta con Bluetooth. Vale entre 300.000 y 1’000.000 pesos y se puede activar en Ola y Comcel.
NOTA: Los precios de los aparatos varían según el plan en el que se inscriba el usuario.
¿Qué hacer si se convierte en víctima?
Según el abogado especialista en tecnología Álvaro Ramírez Bonilla, solo la publicación de imágenes relacionadas con pornografía infantil puede ser considerada un delito.
Sin embargo, si usted descubre que alguien ha distribuido o publicado sin su consentimiento una fotografía suya comprometedora (aún cuando la imagen haya sido tomada con su permiso), puede iniciar una tutela que le permita sacar la imagen de circulación, o puede asesorarse de un abogado para entablar una demanda contra el responsable de la publicación, siempre y cuando se pueda demostrar que la foto causó un perjuicio moral, afectando su honra o imagen.
Si la imagen es distribuida a través de correo electrónico, Ramirez Bonilla recomienda copiar todas las direcciones que aparecen en el mensaje (a las que fue enviada y de dónde proviene), lo que ayudará a ubicar al remitente original. Si la foto aparece en un sitio web, es recomendable guardar la página, para usarla como prueba una vez se haya establecido la identidad del administrador.
Los delitos relacionados con pornografía infantil deben denunciarse en alguna de las siguientes entidades:
- Dirección Central de Policía Judicial (Dijin). Grupo Investigativo de Delitos Informáticos. Teléfonos en Bogotá: 426-6300, 426-6900, extensiones 6301 o 6302. Correo electrónico: adelinfo@dijin.gov.co.
- Departamento Administrativo de Seguridad (DAS). Unidad de Investigaciones Informáticas y Electrónicas. Teléfonos en Bogotá: 208-6060, extensión 3109 o 3110. Correo electrónico: dinformaticos@das.gov.co.
- Fiscalía General de la Nación: teléfono: 01800 09 12280. Sitio web: www.fiscalia.gov.co. Correo electrónico: contacto@fiscalia.gov.co.
¿Qué es el Acta de Protección contra el Video Voyerismo?
Es una Ley aprobada por el congreso de Estados Unidos el 10 de junio del 2003 (y reformada el 12 de septiembre del 2004), que prohíbe a cualquier persona capturar intencionalmente la imagen de alguna parte del cuerpo de alguien más sin su conocimiento y en un lugar privado; como un baño o un gimnasio.
La violación de dicha Ley puede castigarse con una multa de hasta 100.000 dólares, o con cárcel hasta por un año.
Por tratarse de una Ley federal, el Acta de Protección contra el Video Voyerismo es aplicable en todo el territorio de Estados Unidos.
Casos famosos
Además del astro futbolístico Diego Maradona, quien fue fotografiado por un enfermero del hospital en el que se recuperaba de una sobredosis de cocaína, otras personas se han visto envueltas en casos de fotos tomadas ilegalmente con un teléfono celular. Los siguientes son los más famosos:
- Ann Marie McGlacken, una joven de Stockport (Estados Unidos) fue detenida por haber usado su teléfono celular en una corte federal para tomar fotografías de su sobrino, quien estaba siendo juzgado por posesión ilegal de armas. Luego de arrestar a la muchacha, el juez Martin Rudland le impuso una fianza de 3.000 dólares para que pudiera ser liberada.
- Shaun Nash, de 19 años, fue encarcelado durante seis meses por tomar fotografías del jurado en el juicio de un amigo suyo, que estaba siendo juzgado por robo a mano armada. El fotógrafo fue descubierto por uno de los asistentes al juicio, quien lo denunció inmediatamente.
- Un policía del condado de Plymouth (Estados Unidos), fue despedido luego de que se descubrieran en su celular varias fotos de dos cadáveres que se encontraban en la morgue del hospital del pueblo. Al parecer, el uniformado, cuyo nombre nunca fue revelado, iba a vender las imágenes a una página de Internet.
- En Arabia Saudita, tres personas, cuya identidad se desconoce, fueron condenadas a prisión luego de ser descubiertas cuando intentaban vender en Internet una serie de fotos y videos, tomados con un celular, en los que se les veía abusar de una joven de su localidad. |